PUNTUALIZACIONES SOBRE LAS NOTICIAS DE PRENSA ACERCA DE LAS MEDICIONES DE RADIACIÓN HECHAS EN LOS INSTITUTOS
Ante las noticias de prensa acerca de que ya se conocen los resultados oficiales de las mediciones hechas por técnicos del Ministerio de Ciencia y Tecnología y que éstas están por debajo de los niveles de referencia, tenemos que puntualizar categóricamente lo siguiente:
- Que ya cuando en junio de 2.000, antes de que saliera la regulación en España de la actividad de la telefonía móvil, un técnico de GEA hizo la medición de las radiaciones electromagnéticas emitidas por las antenas y en las instalaciones del Instituto Rodríguez Delgado y dio un valor de 8 microvatios/cm. cuadrado, esto significaba 80 veces más que el máximo recomendado por los científicos de la Conferencia de Salzburgo (0,1 microvatios/cm. cuadrado).
- Que los técnicos de Ministerio de Ciencia y Tecnología han llegado a medir más de 130 microvatios/cm. cuadrado en diferentes puntos de nuestros Institutos lo cual significa un nivel más de 1.300 veces superior a lo recomendado por los científicos de la Conferencia de Salzburgo.
- Que el Real Decreto 1066/2001, de 28 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento que establece condiciones de protección del dominio público radioeléctrico, restricciones a las emisiones radioeléctricas y medidas de protección sanitaria frente a emisiones radioeléctricas, recoge para las antenas de telefonía móvil de tecnología GSM que emiten a 900 Megahercios un máximo de 450 microvatios/cm. cuadrado que independientemente de la barbaridad que pueda parecer con respecto a los 0,1 microvatios/cm. cuadrado recomendados en Salzburgo (4.500 veces más), esto es el nivel de referencia general y no el establecido para los lugares sensibles como es nuestro caso.
- Que el mismo Real Decreto recoge en su artículo 9.7 d), que "de manera particular, la ubicación, características y condiciones de funcionamiento de las estaciones radioeléctricas debe minimizar, en la mayor medida posible, los niveles de emisión sobre espacios sensibles, tales como escuelas, centros de salud, hospitales o parques públicos" y se entiende que la zona de nuestra antena es un lugar, podríamos decir que muy sensible por el número de alumnos y niños que allí pasan muchas horas.
- Que la Orden ORDEN CTE/23/2002, de 11 de enero que desarrolla el Decreto anterior en su artículo tercero, 3. f) recoge que, cuando en un entorno de 100 metros de la antena existan espacios considerados sensibles (guarderías, centros de educación infantil, primaria, centros de enseñanza obligatoria, centros de salud, hospitales, parques públicos y residencias o centros geriátricos) los operadores de servicios de radiocomunicación deben presentar al Ministerio de Ciencia y Tecnología unos estudios y certificaciones que justifiquen la minimización de los niveles de exposición sobre los mismos (espacios sensibles).
- Que, aunque no está precisado hasta cuanto es la minimización que deben hacer, parece que la palabra minimizar tiene un significado claro que no encaja con pasar de 450 microvatios/cm. cuadrado a 130 microvatios/cm. cuadrado, como es nuestra situación, y en todo caso podría entenderse que fuera reducirla a 0,1 microvatios/cm. cuadrado que es lo que otros científicos (los de Salzburgo) consideran como un máximo.
POR TODO LO ANTERIOR PUEDE CONCLUIRSE QUE LOS RESULTADOS DE LAS MEDICIONES, SEGÚN UNA INTERPRETACIÓN PRUDENTE, SON MANIFIESTAMENTE ILEGALES Y NO UN ELEMENTO PARA DECIR QUE NO HAY NINGÚN PROBLEMA.
- Por tanto esta explicación de las medidas en el sentido de tranquilizar a la población sólo puede tener las siguientes interpretaciones:
Que se haga para no alarmar a la población, lo que podría compararse con el caso de que alguien ve que una persona va por el campo hacia un toro bravo, pero no la avisa porque se vaya a alarmar y salga corriendo y se cae. Pero es que el resultado si no la avisa es que la coge el toro y le hace más daño todavía.
Que el técnico o la persona que da o comenta la noticia no conozca la ley y se supone que esto no debe ser así.
Que se haga para servir de coartada a las compañías de telecomunicación que pretenden seguir anteponiendo los intereses económicos a la salud de las personas, esto sería lo más grave.