MI MADRE NATURALEZA  
No cierres los ojos, ni mi corazón, ni mis pensamientos a ti.

Porque no puedo robarte nada sin devolvértelo. No puedo matarte nada sin conocer que a mí mismo me mato algo.

No puedo permanecer impasible cuando roban la vida a los árboles y las plantas y las flores a cambio de nada.

No puedo dejar de sufrir cuando arrancan la piel al mundo y donde había tu belleza sólo queda la soledad de tu ausencia, donde estaba la alegría de tu vida sólo dejan el silencio de la muerte. No puedo dejar de sentir que eres más allá de mí mismo y que llegas más allá de las últimas estrellas, pero no por ello deseo que te vallas de la Tierra y la dejes como un desierto de tristezas donde nada nace porque falta el agua del Amor.
No puedo dejar de pedir para que mis hermanos los hombres comprendan que son prolongaciones de ti, y que tú posees sus raíces a través de las cuales ellos se alimentan. Ellos piensan cuando están en el aire de su técnica que no necesitan bajar para beber de ti. Aún son pequeños, pero ya crecerán. Te pido que no te alejes, y los perdones.