Sabe que eres aquí y ahora. Vive al máximo cada latido de la existencia para profundizar en la herida de la vida. Anda a fondo el camino del Retorno, desde el árbol a las últimas estrellas. Con la frente limpia, una sonrisa en los labios y en los ojos la Llama Viva. En el pecho el corazón del mundo y en la espalda dos grandes Silencios unidos en el ritmo.
¡OH Uno de Todo en Todo!
¡OH pequeña llama de Luz que palpita en el alma!
¡OH latido infinito del palpitar eterno!
¡OH Silencios de Silencio!
¡OH Soledad del Sendero!
Descalzos son tus pasos sobre los mundos. Sediento del Agua Viva, buscando en cada esquina del tiempo al Ser del que eres el reflejo.